- Tras la furia y los destrozos del fin de semana en la capital de Francia, se temen escenas similares para las marchas convocadas este sábado.
- Las ventas de armas se disparan en un país donde la caza es una actividad popular y los rifles son corrientes en las casas.
Los comerciantes de París temen nuevos saqueos y se protegen de las protestas con vallas y rifles

