La exestrella de la NFL que falleció este jueves fue declarado “no culpable” de los asesinatos.Sin embargo, en 1997 una demanda civil lo obligó a pagar 33,5 millones de dólares.Nunca saldó esa deuda y ahora podría ser reclamada, aunque su fortuna es una incógnita.
Dudas con la herencia de O.J. Simpson: la batalla legal que se abre entre sus hijos y las víctimas del doble crimen

