El Papa dijo que las diferencias deben resolverse “con diálogo y no con una montaña de muertos de cada lado”, luego de reunirse con familiares de de rehenes israelíes tomados por Hamas el 7 de octubre. Más tarde, tras conversar una delegación palestina, fue invitado a visitar la Franja de Gaza para “parar la guerra y pedir paz”, algo que el pontífice no descartó.

