La violencia general desatada por el asesinato de un joven no se detiene. Hubo 719 detenciones, unos 45 policías y gendarmes heridos, 577 vehículos y 74 edificios incendiados y 871 incendios en las calles. Un coche en llamas se estrelló contra la casa del alcalde de un suburbio de París.

