Murieron el domingo cuando su camioneta derrapó y cayó por un barranco entre Chihuahua —fronteriza con Texas—y Sinaloa, donde se desmanteló un enorme laboratorio de drogas sintéticas.
El hecho avivó las especulaciones sobre el alcance de las acciones estadounidenses en suelo mexicano pese a la reiterada defensa de la soberanía hecha por la presidenta Claudia Sheinbaum y su negativa a aceptar las ofertas de Donald Trump de intervenir contra los carteles narco.